El último día es el reservado para visitar el Röntgen Gymnasium, conocer sus instalaciones y participar en algunas de sus actividades lectivas. Después una visita al museo que su ciudad natal dedica a Wilhelm Röntgen, descubridor de los rayos X.
Tras la comida, la despedida de nuestros amigos alemanes y la vuelta a casa por la noche con un recuerdo entrañable de este viaje.




